¿Amar a los dioses?

Por Sergio Urraca

El Diccionario de la Real academia de la lengua define Amor como:

(Del lat. amor, -ÿris).

 

1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.

3. m. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.

4. m. Tendencia a la unión sexual.

5. m. Blandura, suavidad. Cuidar el jardín con amor

 

6. m. Persona amada. U. t. en pl. Con el mismo significado que en sing. Para llevarle un don a sus amores

7. m. Esmero con que se trabaja una obra deleitándose en ella.

8. m. p. us. Apetito sexual de los animales.

9. m. ant. Voluntad, consentimiento.

10. m. ant. Convenio o ajuste.

11. m. pl. Relaciones amorosas.

12. m. pl. Objeto de cariño especial para alguien.

13. m. pl. Expresiones de amor, caricias, requiebros.

14. m. pl. cadillo (planta umbelífera).

~ al uso.

1. m. Arbolito de la familia de las Malváceas, parecido al abelmosco, de ramos cubiertos de borra fina, hojas acorazonadas, angulosas y con cinco lóbulos, pedúnculos casi tan largos como la hoja, y flor cuya corola es blanca por la mañana, algo encarnada al mediodía y rosada por la tarde. Se cría en la isla de Cuba y se cultiva en los jardines de Europa.

~ de hortelano.

1. m. Planta anual de la familia de las Rubiáceas, parecida al galio, de tallo ramoso, velludo en los nudos y con aguijones echados hacia atrás en los ángulos, verticilos de ocho hojas lineales, lanceoladas y ásperas en la margen, y fruto globoso lleno de cerditas ganchosas en su ápice.

2. m. almorejo.

3. m. lampazo (planta compuesta).

~ libre.

1. m. Relaciones sexuales no reguladas.

~ platónico.

1. m. amor idealizado y sin relación sexual.

~ propio.

1. m. El que alguien se profesa a sí mismo, y especialmente a su prestigio.

2. m. Afán de mejorar la propia actuación.

~ seco.

1. m. Nombre que designa diversas especies de plantas herbáceas cuyos frutos espinosos se adhieren al pelo, a la ropa, etc.

~es secos.

1. m. pl. Am. Mer. y Filip. amor seco.

al ~ del agua.

1. loc. adv. De modo que se vaya con la corriente, navegando o nadando.

2. loc. adv. Contemporizando, dejando correr las cosas que debieran reprobarse.

al ~ de la lumbre, o del fuego.

1. locs. advs. Cerca de ella, o de él, de modo que calienten y no quemen.

a su ~.

1. loc. adv. p. us. holgadamente.

con mil ~es.

1. loc. adv. coloq. de mil amores.

dar como por ~ de Dios.

1. loc. verb. desus. Dar como de gracia lo que se debe de justicia.

de mil ~es.

1. loc. adv. coloq. Con mucho gusto, de muy buena voluntad.

en ~ compaña.

1. loc. adv. coloq. en amor y compaña.

en ~ y compaña.

1. loc. adv. coloq. En amistad y buena compañía.

hacer el ~.

1. loc. verb. Enamorar, galantear.

2. loc. verb. copular (unirse sexualmente).

por ~ al arte.

1. loc. adv. coloq. Gratuitamente, sin obtener recompensa por el trabajo.

por ~ de.

1. loc. prepos. Por causa de.

por ~ de Dios.

1. expr. U. para pedir con encarecimiento o excusarse con humildad. Hágalo usted por amor de Dios Perdone usted por amor de Dios

requerir de ~es.

1. loc. verb. Cortejar, galantear.

tratar ~es.

1. loc. verb. Tener relaciones amorosas.

 

V.
 
 
Amar a una Diosa o a un Dios no significa exactamente la primera experiencia religiosa que se nos viene a la cabeza, en esta ocasión hablaremos de cómo amar a el Dios que habita en nuestro interior y en el interior de aquél o aquélla que amamos.
Es un hecho que hay un Dios en nuestro interior...
Por eso todos intuyen que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, y paradójicamente todas las culturas religiosas del mundo creen exactamente en lo mismo, así que por algo será.
Amarte MUCHÍSIMO a tí mismo garantiza que el amor siempre esté en tu vida, llenarte de amor hace que todos te amen y si no te aman tampoco te importa porque el amor lo vence todo, incluso al odio más recalcitrante.
Cuando amas a tu Dios interno respetas y amas a la humanidad y puedes ver en el interior de los demás, sobre todo de aquellos que realmente te son importantes.
Sin embargo el universo tiene reglas...
Si tu le pides amor al universo, hay que entender que el universo es la fuerza magnífica que mantiene la distancia y el orden entre todas las cosas haciéndolas únicas e irrepetibles, además de mantenerlas armónicamente en su lugar. Esto es la presencia, la manifestación de la energía de Dios en el plano en el que vivimos, es decir: estamos literalmente nadando en la conciencia de Dios… El Universo se siente inmediatamente comprometido contigo.
Al pedir amor al universo, el inmediatamente piensa: ¡Uy! Este ser humano está rodeado de personas que no le dan amor! Y si tienes pareja y amigos: Pum! Desaparecen, ya que el Uuniverso cree que no te sirven para nada...
Y por otra parte, el Universo se pregunta: “Si este pobre humano no sabe que el que se ama mucho Dios lo ama de igual manera y al que Dios ama, TODOS lo aman y ¡Pum! Se queda ese humano más solo que un hongo...
El día que ese humano diga: “Me importa muy poco si algún día tengo pareja”, “No me interesa si nunca pasa de nuevo, además ya aprendí a estar sola (o)”, “Sé lo que tengo que hacer”, “Lo voy a hacer de la mejor manera”, “No temo estar así”…  Ese día le mandan al amor de su vida… APRENDIÓ la lección...
Pedirle amor al universo es peligroso, es como retar a Dios, ya que el amor es la presencia de Dios en el plano en el cual nos movemos.
Al Universo hay que pedirle la luz para amarnos como Dios nos ama a cada uno de nosotros y también buen juicio para saber escoger al ser correcto, lo que sólo sucede cuando NOS AMAMOS MUCHO...
¡Respétate y alaba a tu Dios interior y automáticamente tu vida se iluminara!
 
Escuchemos el cantar de los cantares en este bello fragmento:
 
Capítulo 3
El ensueño de la esposa
3:1 Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma; 
Lo busqué, y no lo hallé. 
3:2 Y dije: Me levantaré ahora, y rodearé por la ciudad; 
Por las calles y por las plazas 
Buscaré al que ama mi alma;
Lo busqué, y no lo hallé. 
3:3 Me hallaron los guardas que rondan la ciudad, 
Y les dije: ¿Habéis visto al que ama mi alma? 
3:4 Apenas hube pasado de ellos un poco, 
Hallé luego al que ama mi alma; 
Lo así, y no lo dejé, 
Hasta que lo metí en casa de mi madre, 
Y en la cámara de la que me dio a luz. 
3:5 Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, 
Por los corzos y por las ciervas del campo, 
Que no despertéis ni hagáis velar al amor, 
Hasta que quiera. 
Si la Biblia dice esto, ¿qué sentido tiene?
 
La respuesta es AMA a tu ser interior y jamás estarás solo...
No pidas amor, aprende a amarte y siempre estará el amor garantizado en tu vida…
Tu eres el Dios de tu pequeño universo, reconcíliate contigo y serás parte del alma del Verdadero DIOS, el que hace que todo sea y llegue a través del amor.
 
Paz y luz diosas y dioses.

 

 

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