La Mujer Salvaje te defiende hasta de ti misma

Por Deborah Legorreta

 

El uso de los relatos culturales conocidos como cuentos o mitos con fines de análisis psicológico se fundamenta en su carácter de productos del inconsciente colectivo. La sabiduría de siglos, está contenida en estas enseñanzas disfrazadas de  simples y breves relatos literarios. El cuento o mito, al igual que los sueños, permiten conectarnos con el inconsciente colectivo y hacer uso de las riquezas escondidas en él. La analista junguiana Clarissa Estes-Pinkola en su extraordinario libro "Mujeres que corren con los lobos" hace uso de estas narraciones para introducirnos en el conocimiento del Arquetipo de la Mujer Salvaje, esa parte instintiva, innata y más fundamental de las mujeres. De acuerdo con Estes-Pinkola es “la psique instintiva”, sabia, intuitiva y curadora del alma femenina así como la fuerza detrás de la salud tanto física como mental de toda mujer. La autora a lo largo de su libro también la llama: La Loba, Río bajo el Río, La Mujer Grande, Luz del Abismo, La Huesera para ejemplificar sus distintas facetas. Es la loba protectora de su cría que es ella misma, esa loba que se defiende y actúa de manera auto-suficiente. Es también la consejera o intuición que apoya en la toma de decisiones importantes, esa Hécate antigua y sabia. Pero también es como agua que fluye y limpia lo más profundo del alma, y un ser cuya grandeza y luminosidad sirven de faro. Finalmente, es esa Huesera que permite a la mujer recrearse, resucitar y experimentar una metamorfosis plena.
 
La Mujer Salvaje es por tanto un arquetipo femenino que engloba varios impulsos o instintos vitales de la mujer: El instinto de conservación y auto-defensa, el impulso de creación tanto en sus manifestaciones artísticas o intelectuales, el instinto maternal y el impulso de nutrición física y espiritual, como los más importantes. Es a ratos la Vieja curandera del alma y por momentos es la Mujer fuerte y la guía hacia el Mundo Subterráneo, metáfora del inconsciente en sus niveles personal y colectivo que es la fuente de todos los impulsos, de la sabiduría y de la energía vital. La Buena Madre es siempre esta Mujer Salvaje que se atreve a vivir con autenticidad y el valor de una loba su propia vida.

 

 

 

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