¿DIOSAS VS. DIOSES? Imagen pública...

Por Esther Domínguez

Durante los últimos años, las mujeres hemos canalizado toda nuestra energía en el desarrollo personal, y no hablo estrictamente de la lucha por la igualdad de géneros, sino a la capacidad de encontrar dentro de nosotras la fuerza interna para sostenernos, esa fuerza que yo reconozco como Diosa.

Entre los hombres también existe esta figura: el "Dios", el cual se ha enfocado en ser el más fuerte, exitoso, millonario, bien parecido, de mejor posición social y económica, demostrando su virilidad a través de los bienes materiales -como el reloj más costo o el auto con mayor lujo sin dejar atrás el poder... Le gusta salir en las revistas y ser el tema de conversación en ellas. Su esposa suele dedicarse solamente a criar a sus hijos, en este aspecto su familia es un adorno o bien, las princesas tienen que rendirse o doblegarse ante él para no seguir en la fortaleza vigilada por sus padres.

¿Princesas...???!!! ¡Pero somos Diosas!!! Es una pena que estos hombres no lo sepan. ¿Cómo lo van a saber si nosotras mismas no lo asumimos? ¿Cómo nos van a tratar diferente si nos seguimos comportando como princesas?

Papás, esposos, novios, tíos, abuelos, jefes, hermanos seguramente han dicho alguna vez cualquiera de las siguientes frases:

"Mi mamá es fuerte, pero mi papá es más", frase de un hijo que tiene a su papá en un pedestal.

"Nosotros mandamos", dice tajante un joven que es heredero de una fortuna y se sabe deseado por toda mujer a su alrededor.

"¿Así vas a vestirte hoy?", es una pregunta típica de un hombre que está acostumbrado a sentirse valioso por el físico de la mujer que lo acompaña.

"Tienes que ponerte bubis", frase de un joven que cree que las mujeres son hermosas en serie y no por sus cualidades individuales.

"Es la diferencia de un bebé de nana y otro que no tiene una", expresión de un joven que no quiere que su esposa haga otra cosa más que cuidar a su hijo.

"Ya sabes lo que tienes que hacer", la orden de un jefe o cliente que piensa que puede seducirte porque eres su subordinada.

"Debes ir a misa", dicen los abuelos que condicionan el "domingo" de sus nietos.

"Salirte de casa de tus papás...estaba más tranquilo cuando vivías con ellos", asegura el novio de una mujer que comienza a vivir su independencia.

"Mi papá se enojaría mucho si somos novios, sólo podemos ser "amigos especiales", pero te aseguro que eres la œnica", una frase de un joven que trabaja en la compañía de su papá y seduce a sus proveedoras o empleadas.

"Qué te parece si revisamos tu propuesta en el cóctel de hoy en la noche", frase de un ejecutivo a su subordinada o a un proveedor.

"Te voy a dejar en la calle", oración de un próximo ex-marido...

 

Una mujer que ha desarrollado la energía masculina adoptando la parte negativa de la misma puede usar la belleza externa, la fortuna y el chisme para manipulación, y podría mencionar cosas como:

"Todo el dinero que gano es para mí", la mujer que trabaja, tiene un familia y sigue dependiendo económicamente del esposo.

"Ya no me pagó el seguro", la ex mujer que ya trabaja y es independiente, y sigue esperando que el ex marido la siga manteniendo de alguna forma como castigo al haberla dejado.

"Si quiere andar con alguien como yo, que se ajuste", una mujer que piensa que su belleza es su poder.

"El que paga manda", mujer que tiene subordinados y abusa de su poder.

"Nadie va a venir a quitarme mi lugar y menos la amante del dueño", una mujer que se siente amenazada por una empleada nueva, joven diosa que ni siquiera anda con el dueño.

"Toma el curso del arte de seducción... con eso lograrás que haga lo que tu quieras", mujeres que utilizan la manipulación para lograr cualquier cosa.

"Te saltaste mil lugares, no puedes hablar con el jefe", abuso de poder.

"Me encantaría hacer este proyecto contigo, es similar al tuyo pero a la vez diferente", mujer que se quiere aprovechar de las ideas de otras u otros.

"¡Ay! Acuéstate con él, te conviene", amigo gay o amiga que te dice que así debes mantener un cliente o puesto.

¿Sonó la campana cuando leíste alguna de ellas? La lista puede ser interminable, pero ¿qué hiciste cuando la escuchaste? Seguramente te habrás enojado u ofendido. Pregúntate si hiciste algo más... Una Diosa simplemente se ríe, no se engancha y sigue adelante. Se escucha fácil, no lo es, pero si sigues los pasos que aquí te presento, irás preparando el camino para que lograr el cambio necesario en su momento, ya sea al renunciar, cancelar el contrato, cambiar de amistades, decidir divorciarte o simplemente hablar con la verdad y poner en su lugar, con dignidad e integridad, a ese hombre o esa mujer que no se ha dado cuenta que eres una Diosa.

Dentro de cada persona existe la fuerza masculina y femenina, las mujeres actuales ya desarrollaron la energía masculina, que es la que nos da la capacidad de desarrollarnos profesionalmente, estudiar, ser independientes, sostener a nuestra familia, y cuando tiene una relación profesional o amorosa con un hombre lo hace desde la postura de una diosa, con respeto a su cuerpo y a sí misma, con integridad y con el compromiso con las otras mujeres del planeta sabiendo que lo que ella haga bien o mal se lo hará también a ellas.

¿Qué hacemos con los dioses? La única forma en la que ellos podrán crecer es cuando pasen por una crisis que los haga enfrentarse a lo que realmente son, y observen todo lo que les hace falta... Y en lugar de caer en el alcohol, excesos y evasión con diversión, trabajen en ellos mismos enfrentando la verdad. No podemos acarrearlos a tomar nuestras mismas acciones, sin embargo tú sigue adelante, ya te alcanzará alguno si es para ti, o ya tendrás un mejor jefe, si el que tienes no te respeta. También ya llegará un nuevo cliente que valore tu trabajo y sobre todo, ya formarás tu propia familia con los dioses que te entiendan y respeten tu forma de ser.

Una diosa tiene en armonía ambas energías y eso le da la capacidad de ser femenina pero a la vez fuerte. El hombre no ha desarrollado mucho la energía femenina, sin embargo las generaciones que actualmente tienen entre 28 y 31 años están aprendiendo a hacerlo. Incluso pueden tener mejores relaciones con las mujeres Diosas.

Si eres mamá de un varón, será tu tarea enseñarle estos conceptos con el fin de que en pocos años el término diosa aparezca en el diccionario, y sobre todo, que la vida diaria se haga sólo entre diosas y dioses, y no diosas vs. dioses.

Sigue estos puntos:

Diosa. Aprender de otras diosas te ayudará a saber qué hacer (amigas, maestras, psicólogas) para encontrar la salida correcta.

Imagen. Aprende a destacar lo mejor en tí, no copies a nadie.

Oasis. Viaja, date un masaje, asoléate, disfruta de una rica comida.

Ser. Practica alguna técnica -como yoga, meditación, tai chi- que te ayude a encontrarte a tí misma.

Actúa. No te paralices, hacer el cambio es lo más difícil, pero si das el primer paso nadie te detendrá... De cualquier forma la situación en la que te encuentras no es la mejor, ¿o sí?

Saber. Asiste a cursos y forma un grupo de diosas donde puedas crecer, no donde hables de otros ni de lo malos que son los hombres, los jefes o clientes.

 

 

 

 

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